domingo, 9 de noviembre de 2025

EL VERANO DE LAS GRANDES CABALGADAS 5 Del col de Ôo al col du Portillon d´Ôo.

Hermosos neveros para ser julio.

 

Mirando hacia el vivac y el Ibon de Gías. Al fondo, Arlaud y Gourgs Blancs

EL VERANO DE LAS GRANDES CABALGADAS 5

Del col de Ôo (2908 m) al col du Portillon d´Ôo (2913 m)

 

Una hermosa mañana, bien dormidos y mejor situados en nuestro vivac junto al fotogénico ibón superior de Gías (2645 m), nos ponemos en marcha para la 2ª y más bella de las cabalgadas de esta salida.

¡Lo que me ha costado seleccionar la imágenes para esta salida! Tal vez eso pueda dar una idea de lo que fue esta jornada de funambulismos bajo el signo de la maravilla.

La experiencia de la víspera nos ayuda a aligerar aun más la mochila de ataque. Quedan pues en el vivac los pies de gato, algunas cintas, cuatro fisureros y dos expreses. Con los cuatro que llevamos es suficiente. Porteamos la cuerda de 60 m porque no queda otra. Pero para próximas cabalgadas del estilo prepararemos una de 30 m.

Así que a las 8:00 h abandonamos el vivac, y 45 min después estamos de nuevo en el col de Ôo, a 2908 m, paladeando golosos el panorama que se despliega hacia el oriente. La prolongada cresta, bastante rectilínea y de altura uniforme, impide la visión, pero a lo lejos se intuye el col du Portillon, nuestro destino, justo antes del masivo Perdiguero.

El cresterío separa el valle de Estós al sur de los hasta casi ayer circos glaciares del Seil de la Baque y del Portillon. Antaño estas vertientes albergaban hasta cuatro glaciares que sumaban cientos de hectáreas, según constato Ramond de Carbonnières. A comienzos del siglo XX, el glaciar de Portillon llegaba incluso hasta el lac du Portillon. Hoy apenas resiste el glaciar del Seil de la Baque, condenado a desaparecer, con menos de 5 hectareas. Pero no nos pongamos melancólicos. Este 9 de julio hermosos neveros protegen el glaciar, rellenan las depresiones y subrayan de blanco las oscuras cresterías. ¡Esto es bueno! Hasta el Lac Glacé bajo los Spijeoles hace honor a su nombre, al igual que el de Clarabide, como vimos ayer.

Esta abundancia de nieve, atípica por desgracia en estas fechas a causa del calentamiento global, nos facilitará mucho las cosas. Cuando no hay nieve a menudo hay que negociar con canales descompuestas e inestables, o con pedreras incómodas. Por la nieve, todo es más sencillo y estético. Aunque no haya helado, la nieve está transformada y relativamente dura, en buenas condiciones para transitarla. Y además, calzados los crampones y piolet en mano, nos hacemos la ilusión de sentirnos alpinistas de verdad, cuando los Pirineos estivales eran en realidad alta montaña.

Descendemos así 150 ó 200 m de desnivel desde el collado, y siguiendo las indicaciones de Bellefon flanqueamos bajo la cresta por el nevero hasta alcanzar un lomo que la conecta con el col del Pluviómetro. Ascendemos por ese relieve siempre con crampones puestos hasta que algo antes de la primera cota que supera los tres mil metros, abordamos la cresta por una vira evidente y cómoda. ¡Todo un privilegio semejante sesión de cramponaje en julio! Son las 10:30 h.

Toca ahora trepar por la cresta, a tramos afilada, pero nunca difícil y siempre sólida. La cuerda va en la mochila. Superaremos una tras otra las tres cimas del Seil de la Baque (Occidental 3097 m, Oriental (3110) y principal (3110)), por un terrenos progresivamente más y más sencillo. Pero tras un evidente collado, la arista vuelve a afilarse y volvemos a usar las manos para trepar ascender hasta la cima del Petit Pic du Portillon (3000 m).

Poco más adelante, una brecha vertical nos cierra el paso. Encontramos un rappel, cintajos y un mallón que en 15 m nos dejan en un tramo de arista muy estético, afilado y horizontal, que nos recuerda al “filo” o “Taillante” del Dent d´Orlu. Seguiremos ahora encordados, e incluso haremos un largo de unos 30 m (III sup) para ascender un gendarme aprovechando que aparece una reunión.

De nuevo sin cuerda, por una arista afilada y horizontal plagada de grandes bloques que hay que rodear, llegamos por fin a la cima del Pic du Portillon d´Ôo (3050 m). Escribimos cuatro letras en un libro de registro que encontramos en una bonita caja metálica. Son las 14:00, llevamos 6 horas en danza.

Poco más adelante, se intuye ya el fin de esta larga crestería. Por terreno cómodo, siguiendo hitos, nos plantamos sobre el collado. Un par de canales-chimenea, las dos con tinglado de rappel, permiten el descenso. Nosotros elegimos la de la izqda según bajamos (tinglado con parabolts). Un rappel, un pequeño destrepe, y estamos ya en el col du Portillon d´Ôo (2913 m), que tan lejano se veía desde la cabaña del Turmo.

Son las 15:00, y paramos un poco para picar, beber y reposar. El cansancio se hace notar. Desde el collado, un estrecho corredor de nieve conduce a los amplios neveros sobre el lago. Volvemos a calzarnos los crampones, y piolet en ristre acometemos el descenso. La nieve sigue en buenas condiciones, pero bajamos gran parte del desnivel de cara a la pendiente, pues la inclinación es pronunciada. Peor parece pasarlo un montañero que sin crampones vemos destrepando por antipáticas canales-escombrera.

A las 16:20 llegamos al refugio Jean Arlaud o Ref del Portillon (2571 m) Es un placer descalzarse las botas y tumbarse un ratito al sol… Podemos llenar las cantimploras, y vamos apurando las últimas barritas y frutos secos. El interior del refugio es bastante más acogedor que el de Estós, además de estar surtido con una nutrida biblioteca. Se está la mar de a gusto, ojeando viejos libros de montaña, o de botánica. Para nuestra (grata) sorpresa, en libro de croquis encontramos copia de alguna de las nuestras, que colgamos hace años en los “Caracoles Majaras”. Vamos, que uno se siente como en casa…

Pero Juan me espabila. Aun no podemos relajarnos, todavía nos queda un laaargo regreso hasta el vivac.

Patxi Aiaratik

Hacia el col de Ôo

Posets


Nuestra cresta




Al fondo, Arlaud y Gourgs Blancs


Subieno hacia la cresta. Detras Lezat, Quayrat, Crabioules...

Primeros pasos en la cresta

 






Circo y lac du Portillon
Un tramo fácil de la arista
En primer plano, el Petit Pic del Portillon. Al fondo, Perdiguero
En alguna de las cimas

Rappel del Petit Portillon


Contrafuerte final del Pic du Portillon



Un larguito de III/IV


Pic du Portillon

Iniciando el descenso desde el col du Portillon



Detrás de Juan, corredor y col du Portillon

Lac du Portillon


Croquis de calidad!!



miércoles, 5 de noviembre de 2025

EL VERANO DE LAS GRANDES CABALGADAS 4 Arlaud - (3129 m) y más…

 

Un momento de contemplación en la cresta. Al fondo, Lezat y Quayrat

Un largo de IV para ascender al Arlaud

 

EL VERANO DE LAS GRANDES CABALGADAS 4

Arlaud (3065 m) - Gourgs Blancs (3129 m) y más…

Jean Arlaud (1896-1938) fue uno de los pirineístas más brillantes de la Francia de entreguerras. En los años 20 y 30 nos fue dejando unas cuantas clásicas que aun hoy, un siglo después, siguen siendo cotizadas y deseadas: el couloir Arlaud al Posets, la Diagonal al pico Maldito, la Arlaud-Souriac al Vignemale, tan apetecida en su versión goulotte. Un desgraciado accidente terminó con su vida en alguna parte de las crestas del Gourgs Blancs, y en homenaje se bautizó con su nombre al antes conocido como Pic o Tuca de Ôo, vistosa y compacta cima que se eleva justo al oeste del col de Ôo o de Gías.

Estas dos cimas, Gourgs Blancs y Arlaud, son los objetivos principales de la jornada. Lucían hermosos y afilados ayer, desde la cabaña del Turmo… Sobre todo el Arlaud, compacto y aparentemente inexpugnable. La nº 38 de “las Cien Mejores” de Bellefon planteaba una laaarga travesía de aristas desde el Gourgs Blancs hasta el Col de Portillon. Pero este macizo pirenaico ha sufrido más que otros los efectos de la regresión glaciar y del cambio climático. Hace décadas que la ruta normal tradicional de la vertiente N dejó de utilizarse. La desaparición del glaciar y de los neveros y corredores ha dejado un terreno peligroso, descompuesto e inestable. Ahora lo habitual es ascenderlo por la cresta que arranca desde el Col de Ôo o de Gías, que de las dos formas se le llama, lo cual nos obligará a adaptar nuestros planes.

Hoy desde el collado crestearemos hacia el oeste, y mañana volveremos al mismo collado para seguir la cresta hacia el oriente. En compensación, alargaremos la travesía de hoy para abarcar la totalidad de los tresmiles de la cresta. Esperamos que sea otra bella cabalgada.

Tras la noche ventosa e incómoda, nos ponemos en marcha a eso de las 9:00 cada uno con una mochilita bien ligera, en contraste con el porteo de la víspera. Pronto llegamos al tercero de los ibones de Ôo o de Gías, a 2649 m. Localizamos un buen vivac bajo otro bloque, al cual nos mudaremos cuando terminen los trabajos del día. Por senda bastante definida llegamos al Puerto o collado de Ôo (2908 m) a las 10:45.

Por fin podemos contemplar la vertiente norte. Como esperábamos, está bastante cargada de nieve, que además de embellecer el paisaje nos facilitará bastante la marcha de mañana. En cambio, hoy piolet y crampones no saldrán de la mochila.

Sobre el collado se alza la compacta mole granítica del Pico Jean Arlaud (3065 m). La ruta a través de las placas más o menos inclinadas es bastante evidente, y hay algún hito marcando el camino. Llevamos pies de gato en la mochila, pero no serán necesarios en esta trepada de III. Sin embargo, no podemos evitar darnos el gusto de sacar cuerda y material para disfrutar de un bonito diedro de IV que se nos pone a tiro. Y podría esquivarse fácilmente por la izquierda, permitiendo así ascender sin sacar la cuerda. En cosa de 50 minutos estamos en la cima del Jean Arlaud.

La continuación será más sencilla. Descendemos más o menos por la cresta hasta un collado (hay algún tinglado de rappel, pero nosotros destrepamos sin dificultad) y luego por terreno cómodo alcanzamos la cúspide del Gourgs Blancs (3129 m). Son las 12.30.

Es esta una montaña vistosa y de envergadura, así que desde la cima las vistas son fastuosas, alcanzando desde Vignemale y Néouvielle hasta los lejanos macizos orientales que no llegamos a identificar, pasando por Maladetas, Posets, Perdiguero… Es llamativa la cantidad de nieve en las vertientes norte, los neveros son extensos y continuos, estamos de suerte.

Aun nos queda tarea para recorrer los tresmiles de esta cresta. Sin cuerda y sin mayores dificultades, pero con cuidado (Jean Arlaud murió por aquí) pues el cresterío es aun afilado, alcanzamos la Tour Armengaud (3114 m). A partir de aquí, se termina la trepada, y la marcha es más cómoda. La cresta se desdibuja, pero están claras las cimas: la Punta Lourde-Rocheblave (3104 m), el Camboué (3043 m) y por fin el Pic St Saud (3003 m). A las 14:15 llegamos a esta última cima tras tres horas y cuarto de cresterío.

Para regresar, flanqueamos primero hasta el Puerto superior de Pouchergues o Puerto de Gías (2921 m). Al otro lado arrancan las crestas de Clarabide, aun pendientes, que quedarán para otra ocasión. Pero nosotros descenderemos por el valle de Gías, que nos conduce hasta los ibones y el lugar elegido para el vivac del día. Dejaremos allí el material y bajaremos sin peso al vivac de la víspera, 200 m más abajo. Recogeremos los sacos de dormir y demás trastos allí dejados, y volveremos al nuevo emplazamiento de vivac, más cómodo y mucho más estético, junto al ibón superior.

Para cuando terminan nuestras fatigas ya son las 17:40. Han sido 8 h 40 min de actividad. Terminamos agotados, pero tenemos tiempo y luz para descansar, y el hambre convierte en sabrosa la cena regada por media botella de crianza que hemos porteado hasta estas alturas. El crepúsculo realza los relieves que parecen multiplicarse y llamarnos, allí por el Posets…

Una hermosa cabalgada, salpicada con alguna bellas trepada que nos ha permitido conocer una cresta en la que se engarzan seis tresmiles, y seguir completando nuestro mapa mental del Pirineo. Pero eso es lo de menos. Pues ha sido fantástica esta marcha entre cielo y tierra, esta sensación de moverse ligero a través del paisaje. O así me lo parece ahora, levemente eufórico por efecto del buen vino…

Mañana más y mejor.

 Patxi Aiaratik

Comienza la marcha

Puerto de Oo, con el Arladu a su izqda.

Vista desde el ibon del vivac

La mole del Posets empieza a asomar.
Así aparecen las vertientes norte





Posets en majestad

La cima del Gourgs Blancs


Desde el Quayrat hasta el Maupas y Perdiguero




Detrás, Punta Lourde-Rocheblave y Camboué




Pic St Saud, el último de la cabalgada


Ibon y cresta de Clarabide
Puerto de Pouchergues o Gías
Las tareas de mañana: Col de Oo y Seil de la Baque

Bajando al que será el vivac de hoy

Al fondo, el puerto de Gías



Una geología atormentada.


Macizo del Posets al amanecer.




PRIMAVERA EN EL ASPE Aspe (2643 m), Arista de los Murciélagos

    Tal vez el largo más bello, ascendiendo a la 2ª aguja, IV sup PRIMAVERA EN EL ASPE Aspe (2643 m), Arista de los Murciélagos Una se...