martes, 25 de agosto de 2026

PRIMAVERA EN CANFRANC. Tobazo, “Valle de Canfranc”

 

Entrando en el "espejo", placa de Vsup/6a
Soldanella

 

PRIMAVERA EN CANFRANC.

Tobazo, “Valle de Canfranc”

El deseo de deleitarme con los fastos primaverales de la alta montaña permanece. Así que regresamos, esta vez con Ibon y Txingu, y al valle de Canfranc. Fin de semana que se espera muy caluroso, y en el que el sábado el tráfico estará condicionado por la “Quebrantahuesos”, que pasa por allí.

Mis compañeros me permiten elegir menú para el primer día, y echo mano de otro croquis y vía que llevaba años rondándome: la Jesús Yarza al espolón NE del Aspe. Con estos calores, mejor escalar en altura.

Iniciamos la aproximación desde la estación de Candanchú, donde hemos dormido (1530 m). Nada tan desolador y cutre como una estación de esquí en verano… Primero por sendero y luego por pista, nos acercamos a un contrafuerte surcado por dos entalladuras. Una de ellas es el corredor Intermisión, del que guardo buen recuerdo. ¡Quién lo diría viéndolo ahora desnudo de nieve bajo la canícula.

Unas rampas duras nos conducen al Puerto de Tortiellas, a la izquierda del contrafuerte (2013 m). Un grupo de sarrios nos da la bienvenida, y a partir de allí, las señales de la estación desaparecen y el paisaje recupera su esencia alpina. Accedemos a una especie de tartera bajo el Aspe, en cierto modo la continuación del valle de Rioseta, al que desagua por el barranco de Tortiellas. Hay aun bastante nieve en el fondo de la tartera, y un hermoso nevero continuo asciende hasta el Paso de la Garganta de Aísa, (2331 m), donde arranca airosa la Cresta de los Murciélagos. En la tartera, a cota 2000, al igual que hace quince días la vegetación se apresura a ocupar el terreno cedido por los neveros: prímulas, soldanelas, gencianas, ranúnculos… Sus flores brotan antes incluso que sus tallos hayan recuperado el color verde tras los meses bajo la nieve. Una maravilla.

Pero por lo que a nuestra vía se refiere, la cosa pinta mal. Un nevero domina el espolón por donde discurre, y al fundirse dos cascadas desaguan sobre los primeros largos. Nos acercamos al nevero más próximo, y la cosa queda clara. Hay que cambiar de planes.

Al final, vista la hora y los posibles problemas para mover el coche por la Quebrantahuesos, optamos por dirigirnos a la relativamente cercana cima del Tobazo (1986 m) Por ahí dejamos mochilas y el material no necesario, y luego descendemos hacia el barranco de Rioseta  para acceder a la cara Sur de la montaña, bastante visitada y conocida por la presencia de tres vías de love-climbing.

Tanto Ibon como Txingu ya las han escalado, e incluso repetido, así que me dejan elegir y vamos a la “Valle de Canfranc”, 450 m, 15 largos, V con dos tramos de Vsup/6ª. Otra apertura de Sendero Límite del 2013.

Todo lo que comentaba hace dos entradas sobre las vías recientes y de moda es también aplicable a esta. La pared a priori no resulta muy atractiva, aunque luego la escalada es entretenida y la roca buena y compacta. El carácter de la vía y su equipamiento nos permiten encadenar largos de dos en dos, lo cual se agradece pues el sol calienta ya de lo lindo. Subimos sin cuerda hasta la primera reunión, aconsejados por Txingu, y al final nos plantamos en la cima en cosa de tres horas y media tras escalar ocho largos en lugar de los quince. Allí recuperamos el material y sobre todo el litro y medio de agua que habíamos dejado, pues los dos litros que hemos llevado a la escalada se nos han quedado cortos.

Así que una escalada rápida y entretenida, con algunos tramos bastante bonitos, pero no especialmente estética, y en una pared bastante feucha. Una vía asequible y muy equipada, de esas que se consumen rápido y se olvidan aun más rápido. Vistos los gustos de hoy en día, no es de extrañar que sea tan visitada. Pero me sorprende encontrarla en una supuesta selección de las mejores vías del Pirineo Occidental…

En cualquier caso, hemos salvado la jornada. Desde un collado cercano a la cima del Tobazo, una pista de esquí nos conduce directamente hasta el parking de Candanchú, a donde llegamos a las 17:00 h.

Tras un merecido baño en el arroyo de Rioseta y una afarimerienda en la Torre de Fusileros de Canfranc, decidimos cambiar de valle y nos dirigimos a Aragüés del Puerto a vivaquear.

Patxi Aiaratik

 




























domingo, 16 de agosto de 2026

A LA SOMBRA DEL PISÓN. Circo de verano.

Empezando el tercer largo (6a+)
Llegando a la 4º reunión

 

A LA SOMBRA DEL PISÓN.

Circo de verano. Fuertes-Faguas + El vuelo del buitre.

 

Es triste escribir estas líneas cuando uno sabe que las llamas arrasan la comarca de los Mallos desde hace días… Como es lógico, las zonas más afectadas son las más boscosas: Villalangua, Salinas, con el frente acercándose peligrosamente a San Juan de la Peña y su poderoso y enigmático claustro.

Nadie ni nada está a salvo, a no ser que sea un yermo, o haya sido ya arrasado por los incendios. Ahora mismo hay otro activo en la muga entre Aiara, donde vivo, y Artziniega. Un quebrado y diverso paisaje de campiña y quejigales autóctonos que necesitará décadas para recuperarse, si es que lo hace. Por primera vez, miro con desconfianza el elevado y tupido seto de coníferas que me sirve de lindero, y ahora mismo esto podando y limpiando de ramas secas el tejado del garaje. Por si acaso.

Comentaba un amigo, y posiblemente tiene razón, que el día que se origine un incendio en el alto Nervión, en Amurrio o en Llodio por ejemplo, no habrá quien lo pare hasta que llegue al gran Bilbao y al mar. Una masa continua de plantaciones de pinos y eucaliptos, perteneciente a mil dueños, acompaña al río en todo el trayecto haciendo imposible su control. Ojalá nunca suceda.

Pero dejémonos de lúgubres pensamientos y volvamos a la memoria vivencias más alegres y satisfactorias. A ese fin de semana de junio en que las borrascas impedían la escalada en las alturas y parecían no dejar otra alternativa que Riglos. Solo que ya sabemos que Riglos no es que sea el mejor sitio para escalar en verano, por aquello del calor.

Dándole vueltas al asunto, además de madrugar para aprovechar el fresquito, decidimos visitar el Circo de Verano, a la sombra del Pisón. Un sector más bien marginal y bastante vegetal, con fama de roca mediocre, pero que por situación y orientación ofrece lo que más necesitamos, sombra.

Tras varias aperturas en los años 70, la zona quedó prácticamente abandonada hasta que hace algunos años volvió a despertar la actividad. Y por lo que sabemos, además de love-climbing, Juan Carlos Castaño y varios compañeros se han dedicado a restaurar y sanear alguna de las antiguas rutas. Así que ya tenemos plan: La Fuertes-Faguas al Circo de Verano. Y si se tercia salir a la cima del Pisón por la Vuelo del Buitre, 85 m, 6b. Eso Juan y yo, pues Pablo y Gontzal tienen su propio proyecto. Ha llegado la hora de que Pablo se suba al Puro.

En un artículo publicado en Campo Base, Juan Carlos Castaño narraba los trabajos y las jornadas necesarias para restaurar, y sobre todo limpiar y sanear estas vías abandonadas a la vegetación. Podemos dar fe del buen trabajo realizado y de la calidad del resultado. La Fuertes-Faguas nos ha parecido una vía recomendable e interesante, con una dificultad que no se dispara (6ª+), y bastante bien protegida, o protegible. Los 4 primeros largos (los dos primeros pueden unirse) siguen una fisura diedro en la que encontraremos las mayores dificultades. No voy a negar que en algún tramo sufrí bastante, pero eso es por las trabas que mi cadera me pone cuando se trata de abrirse de piernas en los diedros… Hay parabolts  y algún clavo, y buenas fisuras para completar el aseguramiento.

La segunda parte de la vía va navegado entre placas más tumbadas, esquivando las zonas de más vegetación por un terreno de V básicamente equipado. Y lo más importante: llegaremos al collado del Pisón tras haber escalado todo el rato a la sombra. Dicho esto, pese a la labor de limpieza realizada, hay que andar con cuidado con la roca.

“El vuelo del buitre” ya será otra cosa. Para empezar salimos al sol. Hace muchos años, pasé por ahí con Raúl, y recordaba panzas bestiales y muy duras. No andaba muy descaminado. El 2º largo, en teoría 6b, recorre tres panzas, a cual más dura. Juan las pasará todas limpiamente, pero a mí de segundo se me atragantará la última, y al final casi ni acerando seré capaz de salir. Un 6b+ por lo menos, diría yo.

Finalmente, estamos otra vez en la cima del Pisón. Simultáneamente, Gontzal y Pablo también llegan a la cima del Puro, Gontzal por enésima vez, pero para Pablo es su estreno. Es lo que tiene haber escalado poco…

Vía Fuertes-Faguas al circo de Verano. 190 m, 7 largos, 6ª+, saliendo por la Vuelo del Buitre, 2 largos, 6b/6b+?

Patxi Aiaratik







En la 5ª reunión


5º largo


Saliendo al Collado







En el collado del Pisón


Desde la cima del Pisón

 

miércoles, 12 de agosto de 2026

PRIMAVERA BAJO EL BISAURÍN. Agujas de Ballelaza.

En las Agujas de Ballelaza


Orchis ustulata

 

 

PRIMAVERA BAJO EL BISAURÍN.

Arista E a la Agujas de Ballelaza.

¡Ay, la maravilla del Pirineo despertando a la vida! Llegarán tiempos ingratos, áridos hasta el extremo, donde la alta montaña quedará reducida a su versión mineral, despojada de la alba belleza nívea. Tiempos en que la media montaña mostrará solamente prados agostados y resecos, y los bosques bastante tendrán con escapar al riesgo de incendios. Tiempos en que plantas, animales y personas a duras penas se las ingeniarán para resistir el calor y la sequía.

Pero este 30 de mayo la nieve es aun abundante gracias a las nevadas tardías, pese a que la primera ola de calor del año ya haya despejado las solanas. A partir del Bisaurín, el Pirineo se estira hermoso y nevado hacia el este. Precisamente, es a sus laderas a donde nos dirigimos, atraídos por un croquis y una vía que hacía años nos rondaba: las Agujas de Ballelaza.

Pocas veces se muestra el Pirineo tan hermoso como en la primavera y al comienzo del verano. Las praderas junto a Lizara estallan en una floración multicolor, en la que logro distinguir cinco especies de orquídeas, además de jacintos y gencianas. A las seis de la mañana, cuando nos despertamos, el concierto de las aves canoras está en su apogeo. Pero la mañana es todo menos fresca, como augurando el verano tórrido que se  avecina.

La presencia de nieve, abundante en altura, no solo embellece el paisaje sino que plantea incógnitas. Por si las moscas, decidimos aproximar con botas, y porteamos piolet txikito y  crampones articulados. Nunca se sabe, tras la escalada tal vez nos de por subir hasta el Fetas o el Bisaurín.

Arrancamos a patear a las 7:00 desde Lizara (1540 m) y a eso de las 9:00 estamos en la base de la vía. Poco antes de la cabaña de los Forestales, al parecer hay una senda marcada con hitos. Nosotros no la hemos encontrado, pero por pedreras y prados bien pendientes hemos llegado igualmente hasta la base, que es bien visible. Junto a un evidente diedro chimenea a la derecha de una placa característica.

La Arista E a las Agujas de Ballelaza, 350 m, D sup, 10 largos (nosotros la recorreremos en 8) es una vía de Sendero Límite de 2011. Es increíble y digna de elogio la capacidad de esta cordada para escudriñar los más ocultos repliegues de la cordillera en busca de líneas escalables. Disfrutamos un montón de la excursión, de la exploración de un terreno que no conocíamos, de un paisaje que aun parece de alta montaña y de las vistas que la arista nos ofrecía. El Pirineo en primavera es una maravilla.

Pero no nos engañemos. El esfuerzo de búsqueda de los aperturistas es meritorio, y disfrutamos recorriendo terrenos novedosos. Y sin embargo tengo la impresión de que todas estas vías relativamente modernas y que tanta fama han adquirido, para nada llegan a los estándares de lógica y belleza de las grandes clásicas, a las que a menudo la ausencia de parabolts y la exigencia de mayor compromiso están condenando al olvido. Es esta una impresión que últimamente he sentido bastante: pico Fenez, diedro Russel, Makalu a la Aguja de Bachimaña, la pared del Tubo en Panticosa, esta misma arista…

En lo que a esta arista se refiere, llevaremos 12 expreses, la mitad largos, y el material habitual para asegurarse, aunque a decir verdad la vía está tan equipada que apenas es necesario. Tiene algunas secciones bonitas, sobre todo el estético 8º largo, una placa de 40 m de V. Pero en general me ha parecido muy sencilla y discontinua para estar tan asegurada. El paso duro del inicio sale en libre a condición de quitarse la mochila, es un 6ª un tanto ortopédico.

Al final dejaremos los trastes en la base de la vía, y subiremos con una mochila para las botas. Tardaremos 4 h en llegar a la cima de una aguja, desde donde una cuerda fija nos dejará en una brecha. Allí viviremos los momentos más intensos de la jornada. Para acceder al primer rappel habrá que destrepar con mucho cuidado por la grieta entre un voluminoso y pendiente nevero que recubre la pedrera, y el muro de roca que la limita. Uff!

Después, alternando destrepes entre dos rápeles, llegaremos a un gran nevero, y de allí a la pedrera que nos conducirá a la base de la vía.

A las 15:30 estaremos de vuelta en Lizara tras 8h 30 min de actividad y un desnivel de 800-900m.

Una hermosa jornada. Allá donde la nieve acaba de retirarse, la hierba mantiene aun un color blanquecino, falta de clorofila, pero asoman ya flores de narcisos y racimos de prímulas, abriendo paso a la primavera… Más abajo, la floración está en su apogeo, y los arroyos desbordan de alegría. Una hermosa jornada, aunque la escalada no es que sea excepcional.

Patxi Aiaratik 

Un apretón para empezar, 6ª







 

PRIMAVERA EN CANFRANC. Tobazo, “Valle de Canfranc”

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