martes, 13 de octubre de 2026

DIAS DE GLORIA EN VEGACERVERA. Agosto del 2026

 

En Eden Rock

Hoces de Vegaceervera, Pared de Moda

 

DIAS DE GLORIA EN VEGACERVERA.

Agosto del 2026

Y sin darse uno cuenta, nos plantamos a mediados de agosto, a punto ya de despedir las vacaciones. Ya va siendo hora de sacar los pies de gato a pasear…

Tras pasar la primavera recorriendo aristas pirenaicas, me apetece un cambio, tanto de escenario como de carácter de escalada. La tercera semana de agosto le propongo a Juan marchar hacia el Oeste, a las Hoces de Vegacervera. Un terreno más tapiero que alpino, y que si nos fijamos en el libro de Adrados, promete y mucho… Aprovecharemos unos días en que las temperaturas parecen templar un poco, ya que las Hoces se hallan en plena meseta, a 35 km de León, y no en la Cordillera Cantábrica.

Tras un arranque accidentado (o más bien sin poder arrancar, con la batería descargada y retrasos varios) nos plantamos por fin en León capital justo cuando oscurece. Según nos acercamos a las Hoces, vamos buscando un lugar tranquilo donde vivaquear. La cosa parece difícil, pero finalmente la suerte y la intuición nos conducen a una bonita ermita en los sotos del río Torío, a 7 km de las hoces. La ermita de Las Boinas, en Robles de Valcuevas, será el campo base ideal para nuestra estancia.

La mañana es espectacular. Conducimos hasta la entrada de las Hoces, y vamos orientándonos. Se trata de un desfiladero excavado por el río a través de las peñas, que tiene un nosequé de Todra, aunque aquí la caliza es gris en lugar de rojiza. Un km y medio de cañón con paredes a ambos lados, algunas más acogedoras, otras más impresionantes, de hasta 300 m de desnivel. Vamos, que hay mucho donde elegir.

Para estrenarnos, optamos por la “Pared de Moda”, la más próxima a la entrada de las Hoces desde el sur. Es cara este y ya calienta el sol cuando entramos en la pared. Al final, las temperaturas son elevadas, y la tardía hora a la que llegamos ayer nos ha impedido madrugar lo que debiéramos… pero hay tantas ganas de escalar que casi ni nos enteramos.

Vamos a una de las vías más clásicas, Eden Rock, 150 m, 4 largos, 6ª/6ª+. Además del croquis de Adrados, disponemos de otro de Luichy, además de las indicaciones de un blog con mucha información de la zona, “La Garafa”. A eso de las 10:30 empezamos a degustar el sabor de la escalada leonesa, finalmente bastante similar al que ya conocemos de otras zonas como Peñas del Prado o Cueto Agero. Los largos cómodos (hasta V o así) bastante o totalmente pelados siempre que haya fisuras, y el resto bien equipado, aunque con distancias.

Escala Juan de un tirón los dos primeros largos, el primero pelado y el 2º más equipado, con un pasito picante de V sup. A mí me toca un precioso largo que arranca por un muro vertical y atlético, pero con mucho canto y parabolts (V sup), al que siguen unas placas en las que navegar de laja a laja con algún paso intermedio de adherencia. Un 6ª precioso, con un pasito más duro (6ª+) a la salida, protegido por dos micropuentes de roca con cordino. El último da bastante grima, así que lo cambiaremos al rapelar.

Juan termina con un largo de V sup que en su primera mitad se hace rogar. Otra vez un muro muy vertical, donde abundan las presas, pero no son tan buenas como parecen, y como siempre con cierto aire entre los parabolts.

Total, una vía muy buena que nos deja muy buen punto y una buena sudada. La roca es muy buena, supersólida, generosa en fisuras que se dejan asegurar bien, aunque la adherencia no sea la óptima. En tres rapeles estamos en el suelo, regresando al coche en busca de agua y de picoteo para darnos un picnic a la sombra, en la ribera del Torío.

……………

Hace mucho calor. ¡Qué bien se está a la sombra! Pero aquí hemos venido a escalar. Tras este calentamiento nos planteamos un objetivo más ambicioso. Nos planteamos entrarle a la “Pared de los Tres Techos”, una de las más largas e intimidantes de las Hoces. Por ella Discurre “La vuelta a la manzana”, 270 m, 7 largos, 6ª/A1, semiequipada.

Ya podemos espabilar, pues tampoco nos sobran las horas… Recogemos un poco más de material y un estribo, y nos internamos en las hoces. De camino nos encontramos con unos locales. Nos confirman que se trata de una muy buena vía, y nos dan alguna indicación sobre su recorrido y sobre el descenso.

Hace mucho calor. Pero entre que cae la tarde y entran algunas nubes, por suerte escalaremos bastante a la sombra. La vía supera una pared impresionante siguiendo una línea de fisuras y diedros que la limita por la derecha. El primer largo recorre un diedro de IV/IV sup pelado, que en 50 m nos deja en una reunión con dos parabolts. El segundo largo, más corto, continúa por otro diedro de V/V sup con un pitón y un parabolt, y luego en travesía a la izquierda conduce a otra reunión paraboltada, ante el largo en apariencia más duro de la vía.

Es un muro compacto y muy vertical el que nos cierra el paso. La dificultad se dispara hasta el 6c, pero la sección está generosamente paraboltada. Tras pasar en libre algunos de ellos (6ª/6ª+), llega el momento de acerar. Están lo suficientemente próximos para que sea posible trampear sin usar el estribo. Como tantas veces, el largo más duro no es precisamente el más exigente…

Eso es lo que estoy pensando cuando llego al último parabolt (creo que había 8) toca salir en libre… La verdad es que hay cierto canto pero tampoco se ve del todo fácil. Tras algún amago y muchas dudas, saldré con dos pasos de artifo colgado de buenos friends… No somos nada… La continuación en libre ya será más cómoda, V sup hasta la reunión, otra vez dos parabolts con anillas. Juan sube a su vez y subirá en libre los pasos que yo hice en artificial.

Hasta aquí, las reuniones estaban equipadas y eran rapelables, pero a partir de ahora no encontraremos prácitcamente más que pitones, e incluso las reuniones habrá que reforzarlas. El 4º largo supera un diedro corto pero difícil (V sup, dos pitones) y luego oblicúa a la izquierda para alcanzar una evidente canal fisura que divisábamos desde la carretera. Escalaremos esta en dos largos, uno más fácil (IV sup), con reunión en un parabolt que hace poco ha sustituido al buril original, y un puente de roca. El segundo largo de la fisura es muy bueno, más vertical y atlético, siguiendo la fisura hasta que se pone demasiado tiesa y hay que abandonarla por una travesía a la derecha dando “la vuelta a la manzana” (V sup, dos pitones, 50-60 m)

El último largo también se las trae. Un V muy recio, por un terreno vertical a veces delicado (dos pitones) permite salir de la pared a una repisa, donde un parabolt que al principio no vemos permite montar reunión. Como suele decirse, hasta el rabo todo es toro… Pero bueno, aquí estamos, muy bien escalados y satisfechos de la doble cosecha del día… En efecto Vegacervera promete.

A todo esto, queda hora y media de luz, no hay tiempo que perder. Seguimos la vira a la izquierda y un hermoso hito nos indica el camino. Destrepamos por una ancha canal unos 15 m hasta llegar al primer tinglado de rapel. Los rapeles son a tramos volados, y recorren una placa monolítica y casi sin repisas. Los locales nos han puesto en guardia, así que cuidadito. Un primer rappel a 50 m, volado, nos deja en una buena repisa. El segundo empieza a atravesar la megaplaca, son 55 m hasta una exigua e incómoda repisa, de hecho pondré el estribo para estar más cómodo. Y por fin otros 60 m verticales nos dejarán en la base de la pared. Rapeles espectaculares, pero rápidos al fin y al cabo.

Llegamos al coche a punto de oscurecer, y cenaremos a la luz de las frontales en las mesas a la entrada de Vegacervera. A estas horas cuesta encontrar un bar abierto para celebrarlo, pero al fin lo encontraremos en Robles de Valcueva. De nuevo nos acostamos tarde. El día ha sido muy largo, pero de lo más satisfactorio, y me costará dormir mientras rememoro los largos de la jornada …

Patxi Aiaratik

Nuestro vivac




Entrando en Eden Rock



Tercer largo, 6a/6a+









Pared de los tres Techos



2º largo


Tercer largo, 6a/A1





4º largo, un diedro duro

5º largo

6º largo, V sup


Reunión tras "la vuelta a la manzana


Saliendo de la vía



 
















viernes, 18 de septiembre de 2026

PRIMAVERA EN EL ASPE Aspe (2643 m), Arista de los Murciélagos

 

 

Tal vez el largo más bello, ascendiendo a la 2ª aguja, IV sup


PRIMAVERA EN EL ASPE

Aspe (2643 m), Arista de los Murciélagos

Una semana después de Los Castillones, estamos Juan y yo en Aísa dispuestos a apurar la primavera.

Es curioso, últimamente en casi todas las salidas se trata de saldar cuentas pendientes, y en este caso no va a ser menos. Es casi como si se acercara el final… La idea es recorrer la conocida Arista de los Murciélagos al Aspe, estética línea inaugurada por Rabadá y compañeros en 1960, y que recorre la arista Este, cuya silueta es tan característica como reconocible.

En lugar de acceder por Jaca, llegaremos por la carretera de Aragüés, para poder catar los platos combinados del bar de Jasa, que descubrí con Txingu e Ibon la semana pasada. La verdad es que comemos bien. Luego toca subir un puertito entre Jasa y Aísa. El asfalto esta hecho unos zorros, es una pena, pero con cuidado aun se pasa bien. Pronto estamos instalados en el área recreativa junto a la piscina, a las afueras de Aísa.

Amanece, hoy será otra jornada de calor, como va siendo la norma. Un desayuno rápido, y conducimos primero por asfalto y luego por pista hasta la barrera, en el paraje conocido como la Cleta, a unos 1480 m. Por suerte, la aproximación está en sombra, y aun se nota cierto frescor matinal, así que las dos horas y media de pateo hasta el Puerto de la Garganta de Aísa (2331 m) se hacen bastante llevaderas.

El domingo pasado, la vaguada por la que caminamos se veía cubierta por un nevero de dimensiones considerables. En vista de ello, llevamos botas, y porteamos crampones articulados y piolet txikito, además de bastones. ¡Como si fueramos a hacer una grand course! Pero en una semana de bochorno el nevero ha menguado un montón, y se podría aproximar en zapatillas sin problema.

Son los estertores de la primavera. El pico de floración ya pasó, pero tenemos la suerte de encontrar un par de plantas de Lilium Pyrenaicum, aun sin florecer, a cota 1900 en mitad de una pedrera. Los sarrios también se dejan ver. Una pareja de gorriones alpinos se nos aproxima mientras caminamos por el nevero. ¡Pobres, poca nieve más verán en muchos meses!

Una vez en el Puerto de Aísa toca paradita y picoteo a la sombra, antes de salir al sol. Hay un par de cordadas en la vía, y les damos tiempo para que se alejen. Una corta trepada, salpicada por edelweiss en flor, nos conduce a la base de un muro verticalillo, de 20-25 m. Son las 11 de la mañana. Nos encordamos y le entro.

Sera un largo de IV, que protejo con dos o tres friends. A la salida del muro, encuentro un pitón que aprovecho para montar reunión.

La Arista de los Murciélagos (D inf, 300 m de desnivel, 6 largos separados por zonas más fáciles de trepada) nos ofrece un recorrido super lógico y estético por la arista Este de la montaña.  Iremos alternando tramos fáciles con largos en los que habrá que escalar, con una dificultad siempre abordable (IV-IV sup). La roca en general es sólida, y más en los terrenos verticales, de un bello color de miel. Iremos encontrando pitones, algunos de reunión y otros en los largos, y también encontraremos algún parabolt que en realidad no pinta nada. Llevaremos 10 expreses, cintas varias y la cacharrería habitual hasta el Camelot del 2, además de tres pitones. Como siempre, nos sobrará. En cambio, el litro de agua que lleva cada uno se quedará corto. Mejor llevar litro y medio.

Tras el largo de inicio, seguirán dos más de trepada fácil, hasta que en un bonito largo de IV Juan ascienda hasta la primera aguja de la arista, bautizada como “Donde estás tú”, saltándose una reunión intermedia de pitón y parabolt.

Un pequeño destrepe nos conduce a una brecha, desde donde subiremos a la aguja “Donde está este” en un precioso y vertical largo de IV sup, bien protegido por pitones y que parece más difícil de lo que es. Otro largo fácil nos conduce a una instalación de rappel. Son unos 15 m hasta una repisa, donde hace tanto abandonamos en un intento invernal…

Estamos en la base del contrafuerte final. Hasta ahora el itinerario resultaba claro y evidente, pero a partir de aquí se vuelve más confuso, pues se puede subir por muchos sitios. Continuamos por el terreno que nos parece más pateado y compacto, siguiendo a la cordada que nos precede, en una diagonal hacia la derecha. Encontramos algún pitón, y en dos largos de III/IV alcanzamos una reunión con parabolt??

Los parabolts amarillos siguen por la izquierda de una canal de aspecto sencillo. Juan los sigue, escalando dos largos en uno, y nos damos cuenta: Aibadios! Este debe ser el último artefacto de Sueño Vertical, fabricado pisando vías anteriores sin permiso y taladrando sin compasión. Una triste manera de terminar la escalada de esta gran clásica…

Tras cuatro horas de escalada, estamos en la cumbre del Aspe (2643 m) donde nos encontramos con Ivan Ciriza, que con tres compañeros ha ascendido por la Subterránea.

El sol golpea ahora de lo lindo, y eso hará que el descenso se nos haga más penoso, pesado y lento de lo habitual. Serán dos horas y media sin la menor sombra para guarecerse, y sin agua para repostar hasta casi llegar al coche. Cuando por fin atravesamos el arroyo que baja de Napazal, podemos refrescarnos, pero el agua baja tibia, nada que ver con el agua fresquísima de las semanas pasadas.

En total, serán unas 10 h de coche a coche, para unos 1100 m de desnivel. La verdad es que cualquier actividad en el Aspe exige una buena pateada. Es el precio a pagar para acercarse a esta gran montaña en el eje de la cordillera, y dominando dos valles tan dispares como el del Aragón y el de Aspe. Y lo pagamos con gusto, y con esfuerzo.

Y como siempre, cada visita a la montaña despierta nuevos interrogantes. Algún día habría que patear Napazal y conectar con Lizara a través del collado del Bozo. Algún día habría que vivaquear en la cabaña de Rigüelo y tal vez explorar sus paredes. Algún día…

Patxi Aiaratik



Cabaña de Rigüelo




El airoso pilar del Pico Rigüelo






La silueta de la Arista de los Murciélagos

Llegando al puerto de la Garganta de Aísa



Primer largo, IV


Primera y segunda agujas





Llegando a la punta "Donde estás tú"




Hacia la "Donde está este"
El muro final, más confuso



Llegando a la cima del Aspe





















En el primer largo



DIAS DE GLORIA EN VEGACERVERA. Agosto del 2026

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