miércoles, 5 de noviembre de 2025

EL VERANO DE LAS GRANDES CABALGADAS 4 Arlaud - (3129 m) y más…

 

Un momento de contemplación en la cresta. Al fondo, Lezat y Quayrat

Un largo de IV para ascender al Arlaud

 

EL VERANO DE LAS GRANDES CABALGADAS 4

Arlaud (3065 m) - Gourgs Blancs (3129 m) y más…

Jean Arlaud (1896-1938) fue uno de los pirineístas más brillantes de la Francia de entreguerras. En los años 20 y 30 nos fue dejando unas cuantas clásicas que aun hoy, un siglo después, siguen siendo cotizadas y deseadas: el couloir Arlaud al Posets, la Diagonal al pico Maldito, la Arlaud-Souriac al Vignemale, tan apetecida en su versión goulotte. Un desgraciado accidente terminó con su vida en alguna parte de las crestas del Gourgs Blancs, y en homenaje se bautizó con su nombre al antes conocido como Pic o Tuca de Ôo, vistosa y compacta cima que se eleva justo al oeste del col de Ôo o de Gías.

Estas dos cimas, Gourgs Blancs y Arlaud, son los objetivos principales de la jornada. Lucían hermosos y afilados ayer, desde la cabaña del Turmo… Sobre todo el Arlaud, compacto y aparentemente inexpugnable. La nº 38 de “las Cien Mejores” de Bellefon planteaba una laaarga travesía de aristas desde el Gourgs Blancs hasta el Col de Portillon. Pero este macizo pirenaico ha sufrido más que otros los efectos de la regresión glaciar y del cambio climático. Hace décadas que la ruta normal tradicional de la vertiente N dejó de utilizarse. La desaparición del glaciar y de los neveros y corredores ha dejado un terreno peligroso, descompuesto e inestable. Ahora lo habitual es ascenderlo por la cresta que arranca desde el Col de Ôo o de Gías, que de las dos formas se le llama, lo cual nos obligará a adaptar nuestros planes.

Hoy desde el collado crestearemos hacia el oeste, y mañana volveremos al mismo collado para seguir la cresta hacia el oriente. En compensación, alargaremos la travesía de hoy para abarcar la totalidad de los tresmiles de la cresta. Esperamos que sea otra bella cabalgada.

Tras la noche ventosa e incómoda, nos ponemos en marcha a eso de las 9:00 cada uno con una mochilita bien ligera, en contraste con el porteo de la víspera. Pronto llegamos al tercero de los ibones de Ôo o de Gías, a 2649 m. Localizamos un buen vivac bajo otro bloque, al cual nos mudaremos cuando terminen los trabajos del día. Por senda bastante definida llegamos al Puerto o collado de Ôo (2908 m) a las 10:45.

Por fin podemos contemplar la vertiente norte. Como esperábamos, está bastante cargada de nieve, que además de embellecer el paisaje nos facilitará bastante la marcha de mañana. En cambio, hoy piolet y crampones no saldrán de la mochila.

Sobre el collado se alza la compacta mole granítica del Pico Jean Arlaud (3065 m). La ruta a través de las placas más o menos inclinadas es bastante evidente, y hay algún hito marcando el camino. Llevamos pies de gato en la mochila, pero no serán necesarios en esta trepada de III. Sin embargo, no podemos evitar darnos el gusto de sacar cuerda y material para disfrutar de un bonito diedro de IV que se nos pone a tiro. Y podría esquivarse fácilmente por la izquierda, permitiendo así ascender sin sacar la cuerda. En cosa de 50 minutos estamos en la cima del Jean Arlaud.

La continuación será más sencilla. Descendemos más o menos por la cresta hasta un collado (hay algún tinglado de rappel, pero nosotros destrepamos sin dificultad) y luego por terreno cómodo alcanzamos la cúspide del Gourgs Blancs (3129 m). Son las 12.30.

Es esta una montaña vistosa y de envergadura, así que desde la cima las vistas son fastuosas, alcanzando desde Vignemale y Néouvielle hasta los lejanos macizos orientales que no llegamos a identificar, pasando por Maladetas, Posets, Perdiguero… Es llamativa la cantidad de nieve en las vertientes norte, los neveros son extensos y continuos, estamos de suerte.

Aun nos queda tarea para recorrer los tresmiles de esta cresta. Sin cuerda y sin mayores dificultades, pero con cuidado (Jean Arlaud murió por aquí) pues el cresterío es aun afilado, alcanzamos la Tour Armengaud (3114 m). A partir de aquí, se termina la trepada, y la marcha es más cómoda. La cresta se desdibuja, pero están claras las cimas: la Punta Lourde-Rocheblave (3104 m), el Camboué (3043 m) y por fin el Pic St Saud (3003 m). A las 14:15 llegamos a esta última cima tras tres horas y cuarto de cresterío.

Para regresar, flanqueamos primero hasta el Puerto superior de Pouchergues o Puerto de Gías (2921 m). Al otro lado arrancan las crestas de Clarabide, aun pendientes, que quedarán para otra ocasión. Pero nosotros descenderemos por el valle de Gías, que nos conduce hasta los ibones y el lugar elegido para el vivac del día. Dejaremos allí el material y bajaremos sin peso al vivac de la víspera, 200 m más abajo. Recogeremos los sacos de dormir y demás trastos allí dejados, y volveremos al nuevo emplazamiento de vivac, más cómodo y mucho más estético, junto al ibón superior.

Para cuando terminan nuestras fatigas ya son las 17:40. Han sido 8 h 40 min de actividad. Terminamos agotados, pero tenemos tiempo y luz para descansar, y el hambre convierte en sabrosa la cena regada por media botella de crianza que hemos porteado hasta estas alturas. El crepúsculo realza los relieves que parecen multiplicarse y llamarnos, allí por el Posets…

Una hermosa cabalgada, salpicada con alguna bellas trepada que nos ha permitido conocer una cresta en la que se engarzan seis tresmiles, y seguir completando nuestro mapa mental del Pirineo. Pero eso es lo de menos. Pues ha sido fantástica esta marcha entre cielo y tierra, esta sensación de moverse ligero a través del paisaje. O así me lo parece ahora, levemente eufórico por efecto del buen vino…

Mañana más y mejor.

 Patxi Aiaratik

Comienza la marcha

Puerto de Oo, con el Arladu a su izqda.

Vista desde el ibon del vivac

La mole del Posets empieza a asomar.
Así aparecen las vertientes norte





Posets en majestad

La cima del Gourgs Blancs


Desde el Quayrat hasta el Maupas y Perdiguero




Detrás, Punta Lourde-Rocheblave y Camboué




Pic St Saud, el último de la cabalgada


Ibon y cresta de Clarabide
Puerto de Pouchergues o Gías
Las tareas de mañana: Col de Oo y Seil de la Baque

Bajando al que será el vivac de hoy

Al fondo, el puerto de Gías



Una geología atormentada.


Macizo del Posets al amanecer.




viernes, 31 de octubre de 2025

EL VERANO DE LAS GRANDES CABALGADAS 3 El valle de Estós.

 

La cresta fronteriza, sobre el valle de Estós

La cabaña del Turmo, ahora cerrada.

 

EL VERANO DE LAS GRANDES CABALGADAS 3

El valle de Estós.

“Ahora ya no queda nadie de los de antes

Y los que hay

Han cambiado, han cambiado”

Difícil escapar al estribillo de Celtas Cortos, ahora que estamos a punto de llegar a la cabaña del Turmo a la que alude la canción… Han pasado cuatro días desde que volvimos de Ordesa, y ahora es a Benasque a donde nos dirigimos con la idea de completar otra de las “Cien mejores” y de paso incrementar nuestra colección de tresmiles.

Es esta una salida largo tiempo acariciada. Conocíamos ya bastante bien las vertientes francesas de Luchon, Espingo y Portillon. Habiamos vivido Juan y yo buenas y bellas escaladas, solos o en compañía de otros amigos: Juanillo, Unai, Victor… Ahora tocaba conocer el acceso a estas montañas desde el sur, y recorrer la cresta fronteriza, pródiga en cimas de más de 3000 m.

No esperamos grandes dificultades, así que reducimos el material al mínimo: una cuerda, 6 expreses, abundantes bagas, algunos fisus y friends hasta el nº 2. Al estar al inicio de temporada tras una primavera de nevadas tardías, decidimos portear crampones y piolet txikito, además de bastones, así que calzamos botas de trekking. Se espera calor, pero sin tormentas, así que el saco de dormir es también ligero. Aun así, la mochila termina hasta los topes, con cantimplora y mochilita de ataque colgando por detrás. Al final resulta siendo cierto eso de que el gran alpinismo empieza por una gran mochila.

Tras muchos años pateando mayormente las mismas zonas, es siempre ilusionante recorrer valles desconocidos. Esta vez se tratará del valle de Estós, pasado Benasque, que en cosa de tres horas nos conducirá hasta el refugio homónimo, y en un par mas hasta la cresta fronteriza.

Estamos a 7 de julio. El Pirineo nunca se muestra tan bello como a inicios del verano. Apenas retiradas las tardías nieves, la gloria de las flores se despliega triunfante por los prados alpinos: Iris, azucenas, genciantas, acónitos y muchas otras especies tachonan de colores el césped que arroyos henchidos por el deshielo irrigan en abundancia. Y más arriba, hacia las cumbres, la nieve aun muestra su hermosura, aunque constreñida a las vertientes norte. Más tarde desaparecerá totalmente, y la montaña se verá más triste, uniforme y mineral.

A eso de las 16:30 empezamos a caminar desde el parking, a 1300 m de altitud, poco km pasado Benasque. El itinerario sigue una cómoda pista a la vera del caudaloso río Estós, por bosques y praderas, hasta llegar a la cabaña del Turmo (1733 m). Desde allí, más estrecho pero cómodo y a tramos empedrado para facilitar el porteo de los quads, continúa hasta el refugio de Estós (1895 m) En total tres horas de agradable marcha por un paisaje más que bello y en todo su esplendor, escoltados a nuestra diestra por las crestas que esperamos recorrer.

A una hora del parking hemos pasado el desvío al valle e ibones de Batisielles, sede de las agujas de Perramó. Otro enclave que algún día habrá que visitar.

Apenas nos detenemos en el refugio, pues la idea es vivaquear más arriba, junto a los ibones de Gías. La senda se vuelve más incómoda y fatigosa, aunque atraviesa hermosos megaforbios abarrotados de flores. Tristemente, me invade la misma sensación que en Añisclo. ¡Que pocos insectos se perciben para tantas flores!

Vamos ganando altura, y los poderosos relieves del macizo de Posets van haciéndose más y más evidentes. Hermosas crestas que algún día habrá que recorrer. El cansancio se hace sentir. Un viento frío y desagradable se levanta, y la luz empieza a declinar. Estamos a 2450 m, aun lejos de los ibones. Pero afortunadamente a la vera de la senda aparece un vivac con murete bajo un bloque de granito. Esta noche nos quedaremos aquí. No es un lugar demasiado cómodo, ni para cocinar ni para dormir, y menos con este viento. Pero bueno, el cansancio de la jornada me hará dormir como un tronco.

Ya estamos en la montaña.

Patxi Aiaratik








Aconitum


Azucena con zygaenas

Lilium martagon
Acercandonos a la cabaña del Turmo



Col y pico del Portillón

Al fondo, Arlaud y Gourgs Blancs

Gentiana lutea

Espectacular floración


Ref de Estós

Primer vivac

Una buena mochila







PRIMAVERA EN EL ASPE Aspe (2643 m), Arista de los Murciélagos

    Tal vez el largo más bello, ascendiendo a la 2ª aguja, IV sup PRIMAVERA EN EL ASPE Aspe (2643 m), Arista de los Murciélagos Una se...