domingo, 21 de septiembre de 2025

GORGES DU TODRA. 2 Clásica al Pilar de Couchant

El Pilar de Couchant
El palmeral de Tinerhir

 

GORGES DU TODRA. 2

Clásica al Pilar de Couchant

 

Las Gargantas de Todra.

El deshielo de las nieves del Atlas da origen a un río que discurre hacia el sur, hacia el desierto… En su viaje se encuentra con un macizo rocoso en el que de un colosal tajo esculpe un cañón de rojizas paredes calizas. Al salir de esta garganta, el río da vida a un fértil oasis, a un palmeral que serpentea entre los menguantes relieves, siguiendo su cauce durante unos quince kilómetros, hasta el pueblo de Tinerhir, o Tinguir, que de las dos maneras se transcribe en nuestro alfabeto.

Sin este agua y este palmeral Tinerhir no existiría, no habría más que familias dispersas de pastores de cabras, como las que a veces avistamos al bajar de las paredes protegidas por sus jaimas en las laderas pedregosas, o a cierta distancia de las carreteras secundarias.

El palmeral oculta sorpresas y maravillas en su interior, campos de cereal y de verduras, acequias de riego, amapolas y garzas, insectos y abubillas… Y las melancólicas moles de las kasbahs de adobe, más o menos cuidadas o deterioradas, que guardan la memoria de sus antiguos habitantes. El palmeral es uno de los más bellos atractivos de la región, y sería imperdonable no perderse por sus senderos que si quisiéramos nos conducirían hasta el pueblo, donde por pocos dírhams podríamos regresar en taxi colectivo…

Pero a nosotros son esos lienzos de caliza abrasiva, erosionada por las arenas que el viento y el tiempo acarrean, las que nos han traído hasta aquí. A veces amarillentas, a veces rojizas, las paredes del cañón llegan a alcanzar los 300 m de desnivel. La estructura del cañón garantiza que siempre haya alguna zona en sombra, algo muy a tener en cuenta en estas zonas semidesérticas.

La historia de la escalada en estos lares ha sido larga y provechosa, desde que en los años 70 un grupo francés abrió la Arista N. Como resultado, existen algunas líneas sencillamente geniales. Pero puestos a elegir, por su longitud y verticalidad tal vez las más vistosas sean las que ascienden al Pilar de Couchant, en el corazón de las gargantas.

En mi primera visita a las Gorges como escalador, a comienzos de los 90, pudimos ascender al Pilar por la Directa Chibania, una bella sucesión de diedros y fisuras en 6ª/6b de la que solo recuerdo que era buenísima. A nuestra izquierda, Txingu y Luzio escalaban la Clásica al Pilar. En aquel entonces, las vías se hallaban semiequipadas, y había que cacharrear. A día de hoy, las dos han sido totalmente equipadas con parabolts, más generosamente la clásica, al parecer. De modo que este es el menú que propongo a mis compañeros para nuestro segundo día de escalada.

Serán poco más de las 8:00 h y aun hace fresquito a la sombra , cuando tras un sólido desayuno en el albergue recorremos la garganta en busca de nuestro pilar. El cañon está aun bastante solitario y silencioso, nuestra pared está a la sombra, y así lo estará hasta el mediodía. Las aguas bajan aun relativamente crecidas tras las lluvias torrenciales del fin de semana, y buscamos el mejor vado para atravesarlas. Finalmente, no hay más que descalzarse, y el agua apenas llega a las pantorrillas.

Localizamos la vía fácilmente, pues ya hay una cordada en ella. La segunda de la cordada parece tener problemas en el primer largo. Sé que alguno de mis compañeros preferiría alguna otra vía más cómoda, pero estoy convencido de que esta les va a encantar.

El primer largo, como siempre, te pilla frío. Enseguida, en la 3ª ó 4ª chapa llega el paso duro, el más duro de la vía en realidad. Un diedro ligeramente desplomado sin buenas presas, salvo una fisura bastante pulida y resbaladiza para las manos. 6ª+. Al primer intento vuelo. Al 2º también, y además me estoy cansando. Una hostia en las costillas haciendo esquí de fondo en Aralar me ha impedido llegar en buena forma. Así que decido cortar por lo sano y trampear. Agarrándome al mosquetón y estirándome alcanzo una buena presa, y después otra. Pero el terreno continúa vertical y atlético, y me cuesta un horror mosquetonear los expreses sin trampear. Por suerte, el largo, aunque intenso, será corto. Llego a la reunión con los antebrazos a caldo, y el izquierdo a punto de calambre.

Van subiendo a su vez Txingu e Iñaki, con Sonia por detrás, y en su cara se percibe cierta preocupación. ¡Como todo sea de este pelo, vamos listos! La verdad es que yo tampoco las tengo todas conmigo, pero oculto mi penoso estado y simulo confianza… Además, el siguiente largo parece menos vertical.

En efecto, este será el primero de una serie de largos disfrutones y estéticos, con una roca adherente y abrasiva. A base de oposiciones, bavaresas y algún empotramiento iremos encadenando diedros y fisuras en una escalada muy homogénea en el Vsup/6ª, muy bien equipada, y ya no tan atlética. Los seguros están cerca, el grado es amable y los largos son a menudo a 25 m, no sería difícil ir uniendo largos. Así que las caras de susto del primer largo desaparecen, y son sustituidas por gestos de alegría y entusiasmo. ¡Qué buena vía!

En el 4º largo, un diedro opone más resistencia con una sección un poco más dura (6ª+). Pero a partir de ahí, casi imperceptiblemente, la pared pierde verticalidad, y ya es todo un disfrutar: la adherencia de los pies es tan buena que apenas hay que tirar de brazos. La dificultad de la ruta disminuye sin que lo haga su belleza. En el 8º largo otro 6ª+ me parece más bien fácil, y al fin nos juntamos con la Directa Chibania. Este último largo es común, un buen V sup equipado, pero con los parabolts más distanciados. Parece ser que así está equipada Chibania.

Al final, nos saldrán 8 largos y unas 6 h para 300 m de pared. Tocará luego recorrer la meseta cimera hasta alcanzar un sendero que por un barranco lateral nos devuelve a la base del cañón, junto a la entrada. Una hora de bajada, bastante evidente.

Nos hemos ganado una buena ducha, y una buena siesta. Y a la noche celebraremos la jugada, y el cumple de Sonia, con un sabroso tayin bereber en alguna de las terrazas de Tinerhir.

Pilar de Couchant, Via Clásica, 1975. 9 largos, 300 m, Equipada, V sup/6a con dos pasos más duros

Patxi Aiaratik

 

Paseando por el palmeral









Tensión en el desayuno: ¿Dónde nos vamos a meter?



Saliendo del primer largo. Lo peor queda atrás



Magnífico 2º largo, 6a


Tercer largo.



Llegando a la 4º reunión

Ya tenemos otra cara

Penúltima reunión, común a Chibania


Ya estamos fuera




Regresando al cañón

El pilar al atardecer



La fuente de las Gorges


Tinerhir de noche

lunes, 15 de septiembre de 2025

“CORAZÓN DE PALMERA” Gorges du Todra. 1

 

 

Coeur de palmier, primer largo, 6a

Desierto, oasis, palmeras y roca: esencia de Todra.

“CORAZÓN DE PALMERA”

Gorges du Todra. 1

 

Hace tanto tiempo, bajo este mismo cielo, asiendo estas mismas presas…

Es nuestro último día en las Gargantas de Todra. Con mis compañeros, hemos recorrido una de las vías modernas del sector Jardin d´été, a la salida de las Gorges. Hemos empezado por “S´appelle Eudald”, vía recién abierta en enero del 2025, cinco largos por una roca super abrasiva en un muro bastante discontinuo y de grado más bien amable. (V y V sup) Después, un par de tramos andando y un corto muro de V desequipado nos han dejado en la parte final de “Qui l´eut cru?” Este final será más bonito y lógico, cinco largos estéticos que no pasaran del V. 

En total, unos 11 largos y cosa de 300 m de escalada, la primera mitad recorrida a la sombra y la otra al sol. La insolación de la pared no es un dato a despreciar cuando se escala aquí. En Semana Santa, ya hace calor en las Gorges.

Pero mañana por la mañana regresamos a Marraquech, y siento que para agradecer debidamente a las Gargantas los buenos ratos compartidos, es necesario una despedida algo más exigente.

Desde lo alto de la pared, divisamos muy cerca la cima del Pilar de Couchant. Ya conocemos el camino, y en cosa de una hora pasamos de la aridez pedregosa de la meseta al frescor del oasis, en el fondo del barranco a la entrada de las Gorges. Mis compañeros se dirigen a buscar el coche, y yo me quedo un rato sentado apaciblemente junto al río, cerca de la fuente, a la sombra de las paredes del cañón. Es curioso. ¡Qué tranquilo me siento, entre el bullicio de turistas y visitantes, el tráfico caótico que atraviesa la garganta, y el colorido de las tiendas de telas teñidas y camisetas! Sí, ciertamente Todra está cambiado, pero bueno, ahí siguen las imponentes paredes, ahí está el Pilar de Couchant…

Relleno la cantimplora y refresco la garganta. Hoy es jueves santo, y se nota ya más meneo de turistas y escaladores. Mientras ojeo la guía y las tapias, se me acerca una parejita de turistas. Ella es australiana y escaladora, y la semana próxima planea viajar a Mallorca a escalar. Él no escala, así que no tienen material. Más allá pasan dos tías también mirando las paredes. Se me hacen conocidas, diría que son vascas.

Mis compañeros aparecen con el coche y me recogen. Txingu y Sonia volverán al albergue a pegarse una ducha y empezar a recoger el petate. Pero a mí me apetece terminar este viaje de escalada allá donde lo dejé en mi anterior estancia hace… ¿35 años?

A Iñaki no le importa acompañarme, así que Txingu y Sonia nos dejan frente a la “Plage du Mansur”, a la entrada de las gargantas. Una vez más, accedemos a “la playa” haciendo equilibrios sobre el petril de un canal de irrigación. Las paredes están ya a la sombra, la temperatura es perfecta y ya hay otras tres cordadas diseminadas por el sector. Entre el montón de vías de un largo que han aparecido, no habría podido encontrar la nuestra si no fuera por la nueva guía, editada también este mismo año. Pero en fin, aquí estoy otra vez, debajo de “Coeur de palmier” Este paño de roca es más vertical, y su escalada más exigente.

Hace tanto tiempo, bajo este mismo cielo, asiendo estas mismas presas…

Será un placer recorrer los tres primeros largos, cortos en realidad, apenas 25 m cada uno, de los que nada recordaba (6ª-6ª-Vsup). Será un placer, pese a la  roca un tanto lavada del comienzo del primer largo, pese al dolor de las yemas de los dedos y de los pies, ya bastante castigados. Llegamos a la 3ª reunión y miro hacia el hermoso lienzo de pared por el que continúa la vía. Aquí sí que se adivina una escalada de calidad, dura y exigente. Y mientras visualizo la vía y los movimientos a realizar, que me recuerdan a otros de Morata de Jalón, recuerdo nítidamente la intensidad y la hermosura de la pelea y la satisfacción que sentí al sacar este 6b+ a vista. Hace tantos años…

Este largo tan bueno merecería un intento en condiciones. En mejores condiciones de las que puedo ofrecer yo ahora, con las manos y los pies doloridos tras tres días escalando en esta roca tan abrasiva… Hoy ya van 14 largos…

Vuelvo a mirar hacia arriba, y con un poco de pena, pero muy feliz por estar aquí y muy agradecido por esta semana, empezamos a rappelar. Abajo, junto al canal, esperan ya Txingu y Sonia. Esta vez nos arremangamos los pantalones y atravesamos descalzos el río.

Agur, Todra

Patxi Aiaratik

Entrada a las Gorges

El canal de riego

Las paredes de la Playa de Mansur

Ambiente en las Gargantas, antes de que lleguen los turistas


 
El lienzo de "Eudald"

Iñaki, Txingu y Sonia

La salida de las Gorges, Jardin d´été a la izquierda.

Imágenes de Eudald


Vamos ganando altura



Entrando en "Qui l´eut cru", V

Sigue un espolón fácil y estético, IV



Salimos de la vía





Regresando al fondo de las Gorges

Ambiente en la playa de Mansur


Coeur de palmier, 2º largo, 6a



Iñaki en el tercer largo

Hasta aquí hemos llegado

4º largo, 6b+, nostalgia...





PRIMAVERA EN EL ASPE Aspe (2643 m), Arista de los Murciélagos

    Tal vez el largo más bello, ascendiendo a la 2ª aguja, IV sup PRIMAVERA EN EL ASPE Aspe (2643 m), Arista de los Murciélagos Una se...