 |
Txingu en el primer largo
|
 |
La fina goulotte a la derecha
|
INVIERNO LEJANO, 2.
Cuando casi abrimos vía…Capricho de invierno a Punta Fetas.
Una semana después del Taillon, las
condiciones en el Piri siguen siendo óptimas. Poca nieve en altura, pero durita
y bien helada. Por contra, por debajo de los 2000 m apenas hay nieve, y por lo
tanto tampoco fusión ni hielo de cascada. El primer muro de Gavarnie no existe.
La norte del Taillon me dejó tan
buen sabor de boca que mi primera idea es visitar a su vecina, la norte del Gabietous.
Pablo marchará con Gontzal a la cascada del Lac Vert, que escalaran en una
jornada de largo pateo. Txingu está libre, y hablamos de aproximar por
Bujaruelo. Será también una soberbia calcetinada, pero eso es lo que hay.
Y de repente aparecen un par de
piadas interesantes allí por Lizara. Parece ser que en la punta Fetas, junto al
Bisaurín, acaban de abrir un corredor en homenaje a Julio Armesto,
recientemente fallecido. Tuvimos la suerte de conocerle hace unos años en Aniés,
y sí que me apetece recorrer “su” vía. Además, con el cambio de planes
quemaremos menos gasolina. Txingu está de acuerdo.
Esa noche, tras vislumbrar no uno ni
dos, sino tres corzos en la subida desde Aragüés, dormimos en el parking del
refugio de Lizara (1540 m), entre otras furgonetas y alguna autocaravana. La
nieve brilla por su ausencia, está por encima del collado Foratón. La noche
será tranquila salvo por unos gilipollas que llegan a las tantas con música
heavy a todo volumen.
Ponemos el despertador a las 6: 30,
y a las 7:15 estamos en marcha. Hicimos la mochila ayer en Verdún, antes del
café: dos cuerdas, 7 expreses (dos disipadoras), 5 tornillos (4 cortos) y unos
cuantos fisus y friends, aliens incluidos, hasta el C2. Tres pitones por si
acaso, y muchas cintas. Hora y pico antes de nuestra partida, hay bastante
meneo de cordadas en la oscuridad, imagino que en ruta hacia el corredor NE del
Bisaurín. Entre ellos, los gilipollas de la víspera, de nuevo con la música a
tope. Sin comentarios.
¿Dónde está la nieve? El paisaje se
ve reseco, herbazales marrones y el verde oscuro de los pinos silvestres bajo
el roquedo. Siguiendo la GR en un flanqueo ascendente cruzamos el pinar y vamos
entrando en el barranco de Bernera. Pronto estamos en la cabaña de los Forestales,
a 1970 m, junto a otra cordada que va al Bisaurín. Ni rastro de nieve.
Cruzamos la brecha y nos plantamos
en Plana Mistresa. ¡Hermoso paraje! La primera vez que lo ví, camino del col de
Secús, tenía una aire ártico, como de otra era geológica. Solo faltaban los
mamuts… Ahora es una pradera triste y gris por donde serpea un arroyo. Pero
girando hacia el Oeste y ganando altura hacia el collado por fin aparece la
nieve, primero en manchas discontinuas que esquivamos por la pedrera, pues está
dura como el hielo.
A cota 2150 m o así no queda otra
que ponerse los crampones. En apenas unos minutos el carácter del paisaje ha
cambiado radicalmente. Ahora estamos inmersos en una hermosa postal alpina, un
terreno de espolones rocosos y neveros que cierran un valle de origen glaciar.
La ascensión al col de Secús requiere superar tres escalones y pensamos que
nuestra vía debe estar a la altura del segundo, a la par del desvío de la
huella que sube al Puntal de Secús. Una vez allí, dejamos las mochilas ocultas
entre bloques y nos desviamos un poco para situarnos. Se supone que a la
derecha de la vía discurre otra, más antigua
y sencilla, abierta por Alberto Urtasun.
Vemos un corredor, y a su izquierda
una estrecha línea de hielo. No se parece demasiado al corredor Armesto, pero
se ve bonita y atractiva. Hacia allá nos dirigimos, por pendientes nevadas con
algún tramo a 50 º que nos dejan en una especie de terraza colgada. Desde aquí
podríamos tirar a la derecha a seguir el corredor, que aparentemente podría
ascenderse sin cuerda. Justo encima nuestro, hay un chimenea vertical e
impresionante que haría las delicias de los escaladores escoceses, y a su
izquierda, nuestra línea, un hilito helado que se estira por una falla de la
pared.
Al igual que la semana pasada, las
condiciones son inmejorables. Nieve más que helada, afloramientos de hielo a
veces. No es terreno para resbalarse. Montamos una cómoda reunión en unos
bloques y arranca Txingu por las rampas heladas que van ganando inclinación (55-65º
) según se acercan al comienzo de la goulotte, donde montamos otra buena
reunión en roca. A todo esto, varias marcas de puntas de crampones en la nieve
helada nos indican que no somos los primeros en pasar por aquí.
El segundo largo es una bella canal
helada de unos 50 m de longitud y a veces uno de anchura. El fondo de la
goulotte presenta hielo suficiente, así que se protege bien con tornillos y
algún friend. De nuevo veo señales de paso, algún agujero de tornillo. El hielo
es sano, pero está como fracturado, formando escalones, así que la escalada es
cómoda y gozosa. Tras unos primeros metros a 80º la goulotte tumba un poco,
pero sigue igual de estética hasta que casi a tope de cuerda se abre y me
permite montar otra reunión en roca.
Aseguro a Txingu que sale de la
goulotte encantado por la escalada, y en un pequeño hombro recogemos el
material. Han sido dos largos muy bonitos, 100 m en total, mas otros 100 del corredor de entrada. Pero todavía nos
faltan otros 100 o 150 m por palas heladas pero cómodas y al final rocas
verglaseadas hasta la cima de Punta Fetas (2539 m). No parece que hayamos
acertado con el corredor Armesto, pero lo que es seguro es que hemos escalado
una bonita línea que nos hubiera gustado abrir. Pero aunque no hay material
abandonado, sabemos que hemos seguido el rastro de otra cordada.
Alcanzamos el col de Baste (2487 m)
entre Fetas y Bisaurín, marcado por una curiosa dolina o depresión, y
descendemos por las inclinadas pendientes que nos llevan de nuevo hacia la
Plana Mistresa para recuperar las mochilas. De nuevo en la borda de los
Forestales, asistimos a un festín de buitres allá arriba en una ladera. Tal vez
una carroña de sarrio.
A las 15:15 estamos de vuelta en
Lizara, tras 8 h de actividad y 1000 m de desnivel, sazonados por una bonita e
inesperada escalada de dos largos ventilada en cosa de una hora. Muy contentos
por cómo ha ido el día, pero yo al menos un tanto mosca, deseoso de saber qué
hemos escalado exactamente.
Un par de días después el misterio
se resuelve. En efecto, el corredor Armesto está bastante más a la izquierda
(abajo), y quedará para otra ocasión. Al parecer, hemos hecho la primera
repetición de “Capricho de invierno”, línea abierta por Pablo Brun y Xabier
Albizu pocos días antes de nuestro paso. El Pirineo más occidental no deja de
sorprendernos.
Capricho de invierno, 150 m, D, 2-3 largos, max 80º.
Patxi Aiaratik
 |
Entrando en Plana Mistresa
|
 |
Al fondo el collado Secús
|
 |
Intuímos algo
|
 |
Primeras palas
|
 |
La profunda chimenea
|
 |
Entrando en materia
|
 |
Txingu en la reunión
|
 |
Empezando el 2º largo
 |
 |
Mirando al Bisaurín
|
 |
La línea
|
 |
Caseta Forestales
|